[-Definición de consumidor-]

Tener muy clara cuál es la definición que nuestro ordenamiento jurídico da de «Consumidor», es fundamental a la hora de abordar cualquier demanda por cláusulas abusivas, o para iniciar cualquier tipo de reclamación en la que los derechos del consumidor se hayan visto vulnerados.

Reunimos en este post las definiciones que podemos encontrar en los distintos cuerpos legales.

La necesidad de definir claramente consumidor o usuario a los efectos legales oportunos nace de la Constitución cuyo artículo 51, en sus apartados 1 y 2, hace referencia expresa a su protección:

«Artículo 51 de la Constitución Española

Los poderes públicos garantizarán la defensa de los consumidores y usuarios, protegiendo, mediante procedimientos eficaces, la seguridad, la salud y los legítimos intereses económicos de los mismos.

Los poderes públicos promoverán la información y la educación de los consumidores y usuarios, fomentarán sus organizaciones y oirán a éstas en las cuestiones que puedan afectar a aquéllos, en los términos que la ley establezca.

En el marco de lo dispuesto por los apartados anteriores, la ley regulará el comercio interior y el régimen de autorización de productos comerciales.»

Este precepto se conecta con lo que contemplado en el art. 53.3 CE, por lo tanto, pasa a ser un principio informador del ordenamiento jurídico.

Para encontrar la definición de consumidor es necesario acudir a otros cuerpos legales, tanto del ordenamiento jurídico interno como europeo.  Sobre qué debe entenderse por consumidor o usuario sirven de ayuda los siguientes preceptos:

De la Ley 26/1984, de 19 de julio, General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, hoy derogada,  lo dispuesto en el art. 1.2:

A los efectos de esta Ley, son consumidores o usuarios las personas físicas o jurídicas que adquieren, utilizan o disfrutan como destinatarios finales, bienes muebles o inmuebles, productos, servicios, actividades o funciones, cualquiera que sea la naturaleza pública o privada, individual o colectiva de quienes los producen, facilitan, suministran o expiden.

Del vigente Real Decreto Legislativo 1/2007, de 16 de noviembre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios y otras leyes complementarias, lo estipulado en el art. 3, según el cual:

Concepto general de consumidor y de usuario.

A efectos de esta norma y sin perjuicio de lo dispuesto expresamente en sus libros tercero y cuarto, son consumidores o usuarios las personas físicas que actúen con un propósito ajeno a su actividad comercial, empresarial, oficio o profesión.

Son también consumidores a efectos de esta norma las personas jurídicas y las entidades sin personalidad jurídica que actúen sin ánimo de lucro en un ámbito ajeno a una actividad comercial o empresarial.

De la DIRECTIVA 98/6/CE DEL PARLAMENTO EUROPEO Y DEL CONSEJO de 16 de febrero de 1998 relativa a la protección de los consumidores en materia de indicación de los precios de los productos ofrecidos a los consumidores su art. 1 e:

«consumidor»: cualquier persona física que compre un producto con fines ajenos a su actividad comercial o profesional.

De la DIRECTIVA 2005/29/CE DEL PARLAMENTO EUROPEO Y DEL CONSEJO de 11 de mayo de 2005 relativa a las prácticas comerciales desleales de las empresas en sus relaciones con los consumidores  en el mercado interior,  su art. 2 a):

««consumidor»: cualquier persona física que, en las prácticas comerciales contempladas por la presente Directiva, actúe con un propósito ajeno a su actividad económica, negocio, oficio o profesión;»

Expuesto lo anterior y tal y como afirma la Guía Jurídica de Consumidores y Usuarios de Wolters Kluwer:

«La voz consumidor no es precisamente una expresión unívoca. En economía, consumidor se define como la persona que consume los bienes o servicios que proporcionen los productores o proveedores. O también como el agente económico que demanda bienes y servicios para satisfacer alguna necesidad específica, siempre que los bienes y servicios sean de consumo. Se trata, por tanto, de un agente económico: el último eslabón de la cadena de consumo.»(1)

(1.http://guiasjuridicas.wolterskluwer.es/Content/Documento.aspx?params=H4sIAAAAAAAEAMtMSbF1jTAAAUMjAxMTtbLUouLM_DxbIwMDCwNzAwuQQGZapUt-ckhlQaptWmJOcSoA50IVsTUAAAA=WKE#I9, )